Relación entre la música y la arquitectura por Daniel Atilano / Contacto: daniel.atilano@gmail.com
sábado, 19 de marzo de 2016
sábado, 12 de marzo de 2016
sábado, 16 de enero de 2016
Por qué Hernán Gamboa importa más que Bowie si eres venezolano
Imagen: http://tinyurl.com/zenxj8j
Hernán Gamboa (1946 -2016) fue una de las
figuras musicales venezolanas más importantes de los dos últimos siglos y, sin
embargo, su muerte se vio significativamente opacada por la de David Bowie, un
músico genial por todos los costados pero con el no compartimos ni origen ni
querencia, a diferencia de Hernán que cambió nuestra música para siempre.
Sin
fotos artísticas en Instagram, ni lluvia de canciones bañando los murales de
Facebook, el fundador de Serenata Guayanesa partió dejando un legado invaluable
para cada uno de los venezolanos, desde La Vida Bóheme, pasando por Dudamel
hasta para ti, amigo lector, que te cantaron ‘La Pulga y el Piojo’ de niño y
que probablemente estés recordando ahora.
Junto a Fredy Reyna, Hernán tuvo una gran
influencia en los músicos y cuatristas de la década de 1970 porque introdujo una modificación en la forma de tocar el instrumento que
cambió su sonido para siempre; este
gran aporte fue la técnica que él llamó y popularizó como “rasgapunteo”, una combinación
de las técnicas cuatrísticas del charrasqueo y punteo con afinación
tradicional -cambur pintón- que
trabajó desde muy joven.
Esta
influencia se reconoce hoy en día como una herencia que llega a nosotros a
través de Cheo Hurtado, su alumno, y de C4 Trío, quienes se caracterizan por el
uso de su técnica, arreglos y ejecución en el cuatro venezolano a un nivel de
excelencia extraordinario reconocido incluso por los virtuosos de Dream
Theater.
Otro
aporte de Hernán Gamboa fue el haber fundado el grupo Serenata Guayanesa, junto
a sus amigos Mauricio Castro y los hermanos Pérez Rossi. Allí participó como
primer cuatrista, arreglista y cantante entre el 1970 y 1977, proyectando el
cuatro como instrumento solista y acompañante del grupo vocal. Sin embargo, fue
su primer disco solista, “El cuatro en Venezuela”, que lo catapultó al
reconocimiento del público venezolano en 1976.
Hernán
Gamboa fue, además profesor de biología y química, graduado en el Pedagógico de
Caracas, profesión que ejerció por más de veintiséis años. En 1992 se muda a
Estados Unidos buscando un diagnóstico y tratamiento para su hijo quien sufrió
y murió de distrofia muscular; allí se residenció en la ciudad de Miami donde
fue Agregado Cultural del Consulado de Venezuela designado por el presidente
Rafael Caldera hasta que en el 2010 se muda a Buenos Aires, donde
continúo su actividad artística y vida familiar.
Su esposa fallece en agosto del 2015 y, tal
vez como consecuencia, el propio Hernán parte el 10 de enero de este año.
Pidió como último deseo que sus restos
fueran llevados a Venezuela, su tierra y la nuestra, que en pleno llanto por la
partida de Ziggy Stardust, parece no haberse dado cuenta que ella misma perdió
una de las estrellas más brillantes e importantes para su música; si hubiera
acaso un ejercicio necesario que hacer en estos días de incertidumbre, es
reflexionar sobre lo que significa la palabra “nuestra”, abrazándola y
empezándola a conocer para que, en paralelo, nos entendamos y reconozcamos como
venezolanos.
Disfrutemos de “El norte es una quimera” de Luís Fragachán en el cuatro
de Hernán Gamboa para
recordarlo y celebrarlo.
Daniel Atilano, musicólogo y Doctor en arquitectura.
sábado, 5 de diciembre de 2015
LA RELACIÓN MÚSICA-ARQUITECTURA. EL CASO DE LA MÚSICA ELECTROACÚSTICA DE ANTONIO ESTÉVEZ
Selección de de imágenes del "Mundo Virtual de Antonio Estévez" tesis de Maestría presentada por Daniel Atilano para la Maestría en Musicología Latinoamericana, UCV, 2003. Colocada en Youtube por Arq. Jorge Labrador, diciembre 2015.
LA RELACIÓN MÚSICA-ARQUITECTURA. EL CASO DE LA MÚSICA ELECTROACÚSTICA DE ANTONIO ESTÉVEZ
RESUMEN
Desde la antigüedad, la música, como teoría de la música, ha coincidido con la arquitectura en los aspectos que rigen la forma arquitectónica basada en la teoría de las proporciones musicales. Ha sido la matemática, con la antigua doctrina griega de la armonía y el basamento teórico de la proporción, la que ha abordado la relación entre el número y el sonido, dando origen a un concepto medieval de música especulativa la cual trataba a la teoría de la música como una disciplina de especulación sobre proporciones y medidas. Esta teoría se derrumba a mediados del siglo XVIII y es replanteada en términos de la percepción individual desde entonces. En el siglo XX la relación entre la música es trazada a partir de la experiencia de la arquitectura y los nuevos modos de composición e interpretación musical que fueron acentuados con el advenimiento de los recursos electroacústicos.
En Venezuela, fue Antonio Estévez (1916-1988), uno de los máximos exponentes del Nacionalismo Musical en Venezuela, uno de los primeros músicos en trabajar la relación entre la música y la arquitectura a través de su producción electroacústica. La evaluación de su creación electroacústica fue opacada por el esplendor de su obra nacionalista. Nos referimos al período que abarca desde1961 hasta su muerte en 1988 y que hasta la fecha está en la total penumbra. El trabajo pretende precisamente atender esa gran laguna en la vida creativa de Antonio Estévez, a través de la recopilación, restauración, contextualización y estudio de su producción electroacústica. Además de ello, habría que acotar un aspecto fundamental referido a esta etapa de Antonio Estévez: lejos de ser música pura, su producción electroacústica estuvo estrechamente ligada a un proyecto de integración de las artes, en particular a las artes plásticas y a la arquitectura. Por esta razón se hizo indispensable servirse de un formato multimedia (CD-ROM), el cual pudiera restituir la música, la arquitectura y la plástica de manera simultánea.
El trabajo fue desarrollado en dos etapas. La primera consistió en una investigación documental de la vida y obra de Antonio Estévez, además de una revisión de algunos ejemplos donde la relación interdisciplinaria entre la música y la arquitectura aparece en Venezuela. La segunda etapa consistió en desarrollar la información documental de la primera etapa, en un sistema de información digitalizada para producir un disco compacto (CD ROM).
La obra electroacústica recopilada, restaurada, contextualizada y estudiada que se incluye en este trabajo, demuestra que Antonio Estévez produjo música en cintas magnetofónicas, un soporte no habitual para él, y quizás, debido a esto, estas piezas nunca fueron difundidas o entendidas en su justa medida, creando así la idea de un injustificado silencio en su producción musical.
Descriptores: Antonio Estévez, Nacionalismo Musical en Venezuela, Electroacústica, electrónica, relación, interdisciplinaria, música – arquitectura.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Reflexiones
![]() |
| Dres. Hugo Quintana y Daniel Atilano. |
Reflexiones Compartidas
El siguiente texto expresa las reflexiones compartidas en el Discurso de MSc. Daniel Atilano, Graduando del Doctorado en Arquitectura, en representación de los graduandos de los distintos programas de postgrado que se dictan en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. 29 de Octubre de 2015.
Saludos a las autoridades,
coordinadores, tutores, profesores, compañeros, familiares y amigos.
Gracias a la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo y a la Universidad Central de Venezuela, por darme la
oportunidad de representar a los
graduandos y dirigir estas palabras a tan honorable audiencia.
Quiero igualmente, expresar mi
profundo agradecimiento a esta Universidad que me ha formado desde muy
joven y a la que le debo las más gratas experiencias, amistades y familia.
La cotidianidad se define como “característica de lo que es
normal porque pasa todos los días” esta cualidad en Venezuela se ha convertido
en incertidumbre. En ese sentido, estudiar y enseñar en Venezuela es una
aventura. Más aún, en Caracas esta experiencia puede llegar a ser una aventura
extrema.
En estos tiempos actuales, el acto de estudiar, enseñar e investigar se
reviste de cierto grado de heroicidad. Me refiero a las personas que se
distinguieron por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si
requirieron de mucho valor. Muchos
estudiantes y profesores han mostrado esa particularidad.
Otras características que se
necesitan para el estudio, la enseñanza y la investigación, son entereza,
convicción y paciencia. Sin embargo, estudiar en nuestro entorno actual pone a
prueba estas virtudes. Corremos el riesgo de pasar abruptamente de un acto
sublime a uno caricaturesco. Me explico, una reflexión en la filosofía de Kant
puede ser interrumpida con una llamada urgente anunciando la llegada de cualquier
artículo de primera necesidad que llegó al abasto. Reflexionar sobre Kant
contra la falta de jabón en tu casa bien puede ser un dilema y llevarte a una
desconexión automática del pensamiento profundo. Desarrollar una investigación
solicita del investigador mucha atención y concentración. En estos tiempos de
crisis o de revés, como quisiera llamarlo, estas virtudes se ponen a prueba.
Así, la incertidumbre es nuestra
cotidianidad.
Quisiera recordar en este
instante un editorial de un programa matutino de radio que refería sobre el currículo de un chofer, muy divulgado y
comentado a través de las redes sociales y reuniones vinculadas a nuestro
oficio. Un profesor universitario de esta casa de estudios, dada la
incertidumbre económica que está viviendo, lo llevó a prestar un servicio de
chofer a un reconocido periodista y locutor. El profesor le obsequió un libro
al periodista, luego de hojearlo éste
leyó el impresionante currículo del autor del cual refirió “es para estar legítimamente orgulloso”. Lamentó, posteriormente, que estuviera
ejerciendo de chofer pudiendo dedicarse dignamente a su profesión si las
circunstancias fueran otras. Mi sorpresa fue descubrir que protagonista del
editorial era mi tutor de tesis doctoral: Hugo Quintana
En aquel momento vino a mi mente
el texto de una canción infantil de María Elena Walsh que años atrás solía
enseñaba a niños de primaria, El
mundo del revés, el verso era:
Me dijeron que en el Reino del
Revés
Nadie baila con los pies,
Que un ladrón es vigilante y
otro es juez
Y que dos y dos son tres.
Entendí luego, que lo que el profesor Quintana sostenía era una legítima, honorable
y heroica protesta. El contrato de los profesores de dedicación exclusiva su
contrato no les permite tener otro trabajo a menos que renuncien a su cargo.
Luego de 18 años de excelente labor docente e investigativa, sería una
debilidad echar por la borda tantos años por una circunstancia económica. Por
lo tanto, en su tiempo libre, con su carro hacia “carreras” para que su sueldo
le cubra la quincena. Y así, no renuncia a lo que tanto desea y ama hacer:
estudiar, enseñar e investigar.
Toda esta incertidumbre puede
fácilmente llamarnos al desanimo y al desaliento. No nos confundamos, llama a
los espíritus fuertes a vencer las adversidades o como dice nuestro himno
universitario “a vencer las sombras”.
La Universidad Central de
Venezuela tiene 294 años de fundada, es la más antigua del país y posee la más
alta matricula estudiantil de todo el país. Está presente en las familias
venezolanas como el camino de la superación y formación de nuestros jóvenes. Por tal razón, muchos
gobiernos han pretendido someterla y manipularla, algunos la han intervenido y
cerrado por algún tiempo.
Aunque en estos tiempos ha sido
duramente golpeada y a pesar que algunos espíritus débiles que han salido de sus aulas y han tratado de
doblegarla, es ingenuo creer que se puede vencer y someter. Hay mucha
esperanza, juventud, historia y valores
dignos que la sostienen y no ha sido la primera vez que nuestra honorable
universidad pasa por esta vivencia.
Los que estamos aquí hoy
recibiendo este reconocimiento, estamos demostrando que a pesar de la
adversidad este logro y esfuerzo brilla con luz propia y se proyecta hacia el
futuro con esperanza.
Este tiempo de incertidumbre
cotidiana pasará a ser solo un lejano y vago recuerdo.
Estoy seguro que a nuestro
país llegarán nuevos tiempos donde el
sosiego, la serenidad y la paz sea
nuestra cotidianidad y que permita a estudiantes y profesores estudiar, enseñar
e investigar con dignidad en un ambiente de seguridad, división respetuosa y
convivencia que acepta la diversidad. Virtudes que siempre han caracterizado a
nuestra Universidad Central de Venezuela.
Muchas gracias.
jueves, 22 de octubre de 2015
La ventana
"La ventana" fue un documento audiovisual presentado en el trabajo final de grado, titulado "La arquitectura residencial caraqueña: aproximación a la comprensión de la relación interior exterior en edificaciones residenciales multifamiliares". En la Maestría en Diseño Arquitectónico, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela por la Arq. María Elena Hernández. Septiembre, 2012.
El documento fue realizado con dibujos de la Arq. María Elena Hernández, música de Daniel Atilano. Ejecución a cargo de la pianista Marianela Arocha.
Propuesta: Paseo Perimetral. Cumaná Edo. Sucre
La propuesta de diseño para el "Paseo Perimetral", en la Av. Perimetral en Cumaná, Edo. Sucre fue realizada por la Arq. Maria Elena Hernández, Arq. Jorge Labrador y Arq. Daniel Atilano en abril, 2005.
Esta fue una presentación musicalizada del proyecto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
